martes, 29 de julio de 2014

Muyha


Hoy hemos pasado la mañana trabajando en las oficinas de Talita y después de comer hemos salido para Muyha, todavía no había estado en esta aldea, hoy estaban atendiendo a los niños de 1 a 2 años aunque al final habían de todas las edades.  Mientras estabamos viendo trabajar a las educadoras ha llegado una de las madres cargada con una tabla, me han explicado que esta semana le tocaba a ésta familia hacer una aportación para el centro y traía una tabla para ir construyendo poco a poco la cocina.
Mientras las educadoras estaban con los niños dos madres han preparado la merienda, arroz cocido con leche y azúcar, todo ello parte de los alimentos que repartimos la semana pasada por las aldeas y que provienen de la aportación de un donante español, la comida se queda en los centros y allí se prepara la merienda y se da a los niños,  así se aseguran de que es a ellos a quien llega la aportación.










Y UNA VEZ MAS EL CEMENTERIO COMPARTIENDO ESPACIO CON EL CENTRO DONDE SE ENCUENTRAN LOS NIÑOS

Toms

De todas las aldeas que he visitado tengo que reconocer que Sexucti es la que mas me ha tocado la sensibilidad, puede que sea porque es la que está en peores condiciones o por que los niños tienen algo que los hace especiales para mí, por eso cuando hoy me han dicho que volvíamos a visitarla me han dado una gran alegría.
Toms es una empresa de calzado estadounidens que lanzó la campaña de que donaria un par de zapatos  por cada par de zapatos que vendiese, a Talita Kumi ha llegado un cargamento de dichos zapatos para repartir entre los niños de las aldeas, el próximo viernes se celebrará una especie de ceremonia en Sexucti donde personal de dicha empresa hará entrega, simbolicamente, de sus zapatos a los niños. Pero nosotros hemos llevado hoy los zapatos y se los hemos probado a todos los niños para evitar sorpresas el viernes, aunque cuando me han visto bajar de la camioneta se me han colgado de las manos y no he tenido mas remedio que irme a jugar con ellos,  lo cual no ha supuesto ningún sacrificio para mí.
Mientras estaba jugando con los niños y niñas he tenido oportunidad de ver las instalaciones más detenidamente y sinceramente hubiese preferido no hacerlo.










Las niñas cargan con sus hermanos pequeños, cuando son bebés envueltos en pañuelos y cuando son más mayores a brazos.
Cuando acabamos en Sexucti fuimos a Chiyó para visitar a uno de los educadores accidentado en un accidente de tráfico, entrar en su casa fue un duro golpe para mi ánimo, construida con tablones de madera, tapaban las rendijas con hojas de periódico, no había suelo construido y constaba de una sola estancia en la que los espacios se separaban con grandes telas y convivían padres, hijos, perros y gatos. En la parte donde nos sentamos habían dos camas que consistían en dos tablones con cuatro patas y unas mantas, no tenían  colchón ni somier.
Nada más llegar la madre nos ofreció una taza de café que educadamente rechacé con la excusa de sufrir del estómago, inmediatamente volvió con una taza de pinor, una bebida que hacen con maiz y canela, esta vez no encontré excusa y me la tuve que tomar, realmente estaba muy rica, estuviese hecha con el agua que estuviese hecha.
La visita a éste sencillo hogar fue una experiencia que nunca pensé que tendría que pasar cuando llegué a Guatemala.

domingo, 27 de julio de 2014

Un domingo en Talita Kumi

Hoy domingo no he tenido que ir a visitar ninguna aldea por lo que he pasado el dia con las niñas en Talita. Hemos empezado la jornada con la eucarística a las seis de la mañana pero para entonces las niñas ya habían acabado sus tareas,  por lo que posiblemente han madrugado algo más que de costumbre, hoy me he propuesto llevar la rutina que llevan ellas y después de la eucaristía y de desayunar me he ido a los lavaderos a lavar la ropa, en ese momento otras niñas estaban ocupadas lavando el maiz para la comida, fregando las tazas del desayuno o limpiando entre la hierba, supongo que otros grupos estarían cuidando del campo, los animales o limpiando las instalaciones.
Nada más comer  y recoger las cocinas han tenido juegos en las canchas que  ellas mismas han dirigido y preparado, a las tres han parado para empezar las tareas de la tarde y siempre sin perder la sonrisa.   Por lo que he podido observar sea entre semana o domingo la vida de las chicas de Talita es realmente agotadora.
















sábado, 26 de julio de 2014

Chiguarrom

Hace algo más de una semana que llegué a Talita Kumi y el balance de mi experiencia hasta ahora es mucho más que positivo, las personas que forman este proyecto me han acogido de tal manera que me han hecho sentir en mi casa, la gente de las aldeas se vuelca cuando llegamos ofreciéndonos además de un cariño inmenso lo poco que tienen para comer y hasta sus propias casas, en sólo una semana se han hecho un huequecito dentro de mí y me parece que va a ser imposible sacarlos de ahi, aunque tengo la impresión de que el sentimiento es mutuo, poco a poco me van hablando y tratando con más confianza y podemos ir tocando temas al principio intocables.
Hoy de camino a Chiguarrom he estado hablando con Mariano sobre la vida en Guatemala, me he enterado de que el 80% de la población guatemalteca sobrevive con menos del salario minimo que en la capital ronda los 2400 quetzales mensuales, unos 240 euros y en el área rural baja a unos 50 quetzales diarios, unos 5 euros, sabiendo este dato entiendo mucho mejor toda la pobreza que puedo ver en las aldeas que  visito.
El quintal de café se paga a 150 quetzales y hace falta mucho café para reunir un quintal sobre todo porque son explotaciones pequeñas y familiares.  Después de saber todo ésto y alguna cosita más todavía siento más cariño, admiración y respeto por éste pueblo.